Deseos
Infiltrado, escondedor de noches
Húndete en la masiva historia del oro
Intruso de mi aciago bosque
deja de violentar mis ojos
Te destierro en un oleaje
más pretérito que el mar,
cuando aguas avanzaban sin temor a la bruma,
cuando hambre y pavor se escribían con niebla
Jimena Marcos