La enamorada del viento

A Alejandra Pizarnik


Los cobardes explotan la noche que los poetas drenan. Tanto consumir esta desesperación que se desespera aún más por tener que ensayar las formas del permiso. Y, curiosamente, nadie supone que ella trabaja sola la noche, que la deshace de lágrimas y la retorna a su cuerpo original: animal rabioso que muerde ruinas en perpetua construcción.

Jimena Marcos


No hay comentarios:

Publicar un comentario